Por José Acosta / EDLP
NUEVA YORK — “Entrégate a la justicia, hermano. Es lo mejor que puedes hacer”, le pidió ayer María Siavichay a su hermano Carlos Rodas, el padre de la bebé de seis meses abandonada por un taxista en una estación de bomberos de Queens el jueves pasado.
En rueda de prensa ayer en el Hutchinson Metro Center de El Bronx, Siavachay, de 21 años, reveló acompañada de su novio, el taxista Klever Sailema, de 45 años; el abogado Kevin Faga, y el presidente de la Federación Estatal de Taxistas Fernando Mateo, que desde el incidente Rodas no se ha comunicado con ella.
Siavichay explicó que su hermano le pidió “el favor” de dejar a la niña en un “Safe Haven”, lugares seguros donde la ciudad permite dejar a niños de hasta cinco días, sin realizar preguntas. Según la joven, su hermano había tenido problemas con la ley y temía ser arrestado porque su novia es una menor (tiene 14 años de edad).
“Ni mi hermano ni yo nos quedamos con la niña porque no podíamos”, dijo Siavichay, quien trabaja como mesera en un restaurante de Queens unas 12 horas al día. Siavachay explicó que tiene que mantener a una hija de cuatro años que vive en su natal Ecuador.
La bebé, identificada como Daniella Pérez, se encuentra en estos momentos en un hogar de adopción. La madre de la niña, identificada como Yelemer Cosme Pérez, está bajo custodia de la Administración de Protección al Menor (ACS). Rodas, quien permanecía fugitivo al cierre de esta edición, podría enfrentar cargos de violación estatutaria, según señaló Faga, el abogado del taxista y Siavichay.
Mateo, que dio inicialmente un premio de $300 al taxista por su acción, que éste ha devuelto, dijo que, pese a la mentira “piadosa” que Sailema inventó para dejar a la niña en una estación de bomberos, “todavía sigue siendo un héroe para mí, porque él sólo buscó hacer lo correcto por el bienestar de la menor”.
Aseguró que Siavachay se comunicó con los abuelos de la bebé en Puerto Rico para que ellos se hicieran cargo de ella, “pero éstos se negaron a tomar tal responsabilidad”.
Mateo agregó que el caso no se trata de abuso infantil, porque la bebé no mostraba señales de maltrato, estaba bien en perfecto estado de salud y alegre, y el taxista, que conocía a Siavichay desde hacía un mes y llevaba dos semanas saliendo con ella, sólo hizo lo que creyó más correcto.
Sailema dijo que inventó la historia “porque si yo decía la verdad, tenía que decir que María me había dado a la niña y la policía podía arrestarla y deportarla porque ella está indocumentada”.
“Yo sólo quería que todo saliera bien por el bienestar de la niña. Lo sentía muy dentro, porque sabía que la niña iba a quedar sin papá y sin mamá, pero ya no había otra salida, porque si yo no la entregaba a los bomberos, era peor abandonarla en la calle, o en otro lugar inseguro”, dijo el taxista.
Sailema, quien mintió al entregar la bebé diciendo que un pasajero la había dejado en su auto, está acusado de reportar un incidente falso.
El taxista reveló que su mentira se descubrió cuando, tras ser interrogado por la policía, ésta interceptó su teléfono celular y escuchó la conversación que él sostuvo con Rodas, cuando éste lo llamó para preguntarle si ya había entregado a la niña.
Mateo dijo que se reunió con el fiscal de Queens, Richard Brown, y le ha pedido que retire los cargos contra el taxista y su novia.
Jose.acosta@eldiariony.com






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