SAN PEDRO de YCUAMANDIYÚ (Paraguay), (EFE).- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llamó ayer a la unión de todos los pueblos de América Latina para una “verdadera independencia”, durante un acto con el jefe de Estado de Paraguay, Fernando Lugo.
El presidente venezolano acompañó a su colega en un acto popular en el departamento de San Pedro, centro, la región más pobre de Paraguay, donde el ahora jefe de Estado fue obispo durante once años, en su primera actividad oficial.
“Se trata de eso (...), acaso hemos sido independientes en estos doscientos años?. Nunca hemos sido realmente independientes, pero llegó la hora de completar la nueva independencia”, expresó Chavez ante miles de personas reunidas en una plaza de esta ciudad, a 318 kilómetros al norte de Asunción.
“Solo unidos, pero de verdad unidos, podemos ser independientes”, dijo al citar a grupos de organizaciones sociales de Argentina, Brasil y Uruguay, que se sumaron al acto popular convocado por Lugo en la región donde fue obispo por once años.
“Si queremos tener patria, verdadera y grande, unámonos. Nuestros adversarios tratarán de continuar impidiendo nuestra unión”, enfatizó Chávez, al criticar a “la independencia vieja, que va a cumplir 200 años".
Chávez reiteró sus ácidas criticas a Estados Unidos, recitó ante a la multitud una poesía de un escritor y poeta paraguayo ya fallecido y obsequió a Lugo una réplica de la espada de Simón Bolívar.
“Nos cayeron todas las plagas concentradas en una sola- el imperio yanqui, que se abalanzó sobre nuestros pueblos, que nos dividió y nos sepultó”, matizó.
“Agradezco a Chávez que me haya traído la réplica de la espada (...), no sé qué hacer con ella. (Chávez) me comentó que Bolívar no la había utilizado, pero yo le dije que la voy a utilizar, lo vamos a usar contra la corrupción, contra el bandidaje, contra los que robaron al pueblo”, subrayó Lugo.
Confirma promesa
SAN PEDRO, Paraguay (AP).- En el primer día de su gobierno el presidente Fernando Lugo volvió el sábado sobre sus pasos para recorrer la empobrecida región del norte de Paraguay de la que por 11 años fue obispo para confirmar la promesa que le hizo a la población local de sacarlos del aislamiento y marginación.
Sin embargo, el flamante gobernante no estuvo solo en esta primer acción y contó con la compañía del que se perfila como un crucial aliado de su gobierno: el presidente venezolano Hugo Chávez.
“Vine a esta comunidad postergada por todos los anteriores gobiernos. Aquí aprendí a amar al campesino, a los indígenas y a admirar sus esfuerzos para sobresalir pese a las condiciones adversas”, declaró Lugo en improvisada rueda de prensa en el pequeño aeropuerto Yatebó.
“Durante la campaña electoral me hice una promesa: si triunfaba debía estar en San Pedro, con su gente sufrida para fortalecer la esperanza de un futuro mejor y decirle que trabajaré para que la zona deje de estar aislada, que pudiese incorporarse al proceso de desarrollo social y económico”, agregó. San Pedro es la cabecera del departamento del mismo nombre, que tiene 29.000 habitantes y fue fundada en 1786 por misioneros franciscanos. El territorio está plantado de extensos bosques y cultivos de soja y se encuentra a 290 kilómetros al norte de Asunción. En esa zona, Lugo cumplió sus actividades clericales entre 1994 y 2005. Aunque no precisó los planes para empujar el desarrollo del área, su colega venezolano anunció a los periodistas que hizo a Lugo “un ofrecimiento de amistad bolivariana: la financiación de una planta de fertilizantes para que el suelo se recupere y mantenga condiciones adecuadas para el cultivo”.
Chávez dijo que en Nicaragua impulsa un proyecto similar. El mandatario venezolano adelantó que “tengo otros programas que pondré a disposición de Lugo. Paraguay es parte de la patria grande, nuestra América”, pero no ofreció más detalles. Antes de reunirse con líderes locales, Lugo y Chávez escucharon misa en pequeña iglesia que data 1795. El nuevo gobernador departamental y aliado del ex sacerdote, José Ledesma explicó que “tenemos la firme decisión de llevar adelante una democracia con pan”. “En esta zona lastimosamente existen muchos pobres pero ya comenzamos a delinear los planes urgentes para enfrentar la penosa situación”, indicó.
Lugo asumió el mando el viernes para un término de cinco años y rompió así con la hegemonía del partido Colorado que se sostuvo en el poder más de 60 años. En su discurso de asunción, el ex obispo católico prometió atender prioritariamente a los indígenas en situación de miseria, niños de la calle y labriegos sin un pedazo de terreno para cultivos de subsistencia.









