El Nacional
Por Jóse Antonio Torres Pasajeros que viajaron en el Ferry a Puerto Rico durante el feriado de Semana Santa se quejaron de que hubo sobreventa de boletos y los pasajeros fueron colocados en situación de hacinamiento, de tal manera que los baños no daban abasto y para dormir tuvieron que usar pasillos, el restaurante y área del teatro. La travesía, de doce horas, se tornó un “infierno” ya que cientos de personas pululaban por los pasillos del barco provocando intranquilidad a los que rentan camarotes. El periodista Alberto José, uno de los denunciantes, dijo que consultó con la tripulación del barco sobre el problema, pero alegaron que no tenían que ver con las ventas de los boletos, ya que sólo eran responsables de la travesía. Ante el mal tiempo que había en el mar durante la Semana Santa y el hacinamiento muchas personas vomitaron en los pasillos y la cubierta, creando una situación de suciedad inaguantable, dijo. Declaró que observó familias completas durmiendo en pasillos y butacas, mientras el tratamiento de la tripulación no era el adecuado. Según José muchas personas fueron maltratadas por la tripulación del barco, cuyos miembros son filipinos y casi ninguno habla español. Desde hace varias semanas a la redacción de El Nacional llegan quejas de pasajeros por la sobreventas de boletos para el Ferry. El Nacional trató de localizar esta mañana a los ejecutivos del Ferry de Santo Domingo a fin de recabar su opinión al respecto, pero no fue posible. Los usuarios que se quejan del servicio alegan que las autoridades de migración en Puerto Rico también tratan de manera descortés a los dominicanos que llegan a Mayagüez. Pidieron a los ejecutivos del Ferry sólo vender la cantidad de boletos que permita una travesía sin traumas ni sobrecarga de personas. Afectados afirmaron que la excesiva cantidad de pasajeros hace que la salida de la embarcación en ocasiones se retrase hasta tres horas, además del peligro que representa en caso de emergencia. Reporteros de El Nacional que han viajado en el barco confirmaron las denuncias y advierten que no dispone de suficientes botes salvavidas para la cantidad de personas que embarcan en cada travesía. “El viaje es económico, pero muy traumático. Creo que no vale la pena hacerlo en las actuales condiciones”, dijo un periodista que hizo el viaje durante el feriado de Semana Santa. El barco contratado por la empresa Ferry de Santo Domingo es de matrícula panameña.
Las ventas de boletos por encima de la capacidad del barco contratado por la empresa Ferry de Santo Domingo está trastornando la travesía por ese medio entre República Dominicana y Puerto Rico, poniendo en peligro la seguridad de los pasajeros.






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