LONDRES, (Redacción BBC).- Aunque no hay certidumbre sobre el éxito que tendrá el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, en sus políticas para contrarrestar la crisis financiera global, algunos mercados alrededor del mundo ya han empezado a reaccionar.
Hay expectativas para que EE. UU. se recupere e impulse la economía mundial.
En Asia se registraron notables alzas en el precio de las acciones como respuesta al resultado electoral y a la expectativa generada el martes en los mercados de Nueva York ante la posibilidad de una victoria de Obama.
El índice Nikkei de Japón cerró 4,4% arriba, mientras que el Hang Seng de Hong Kong subió 3,2%, el de Singapur 2,6% y el de Australia 2,9%.
Hay esperanzas de que los demócratas en Estados Unidos acelerarán la aplicación de medidas de rescate para impulsar la mayor economía del mundo.
Pero no todos los mercados del mundo reaccionaron con alzas. En Europa, donde las acciones habían subido fuertemente el martes durante la elección presidencial estadounidense, se registraron nuevas caídas ante la sombría perspectiva económica.
El principal índice de Gran Bretaña, el FTSE, bajó 2,3% poniendo fin a una racha de seis sesiones consecutivas con números positivos.
Los otros principales índices europeos, que también habían registrado subidas similares, cayeron en la sesión del miércoles: el Dax de Frankfurt cerró con una pérdida de 2,11% y el Cac de París cayó 1,98%.
Mejor con los demócratas
En Nueva York, por su parte, los mercados también abrieron a la baja, aunque históricamente siempre han prosperado durante las administraciones de presidentes demócratas.
Los planes de Obaman se verán limitados por la crisis económica que hereda.
De acuerdo al historiador de la bolsa de valores, David Schwartz, los mercados en EE.UU. han subido en promedio un 10% durante el primer año de una presidencia demócrata, mientras que durante una republicana han subido menos de 2%.
Estos resultados positivos no sólo se registran durante el período de "luna de miel" del nuevo presidente.
Un estudio en 2006 realizado por Jeremy Siegel, profesor de finanzas de la Universidad de Pennsylvania, demostró que entre 1948 y febrero de 2006, los dividendos de las acciones registraron un promedio de 15,3% bajo los demócratas y apenas el 9,5% bajo los republicanos.
El mejor presidente para los mercados resultó ser Bill Clinton. Durante su mandato el índice S&P subió un promedio de 15,2% al año, mientras que el Dow Jones ganó un promedio de 28,3% anuales.
¿Manos atadas?
No obstante, los resultados no serían necesariamente iguales bajo una presidencia de Barack Obama.
Aunque hay esperanzas generalizadas de que un nuevo rostro en la Casa Blanca le traiga energía y dirección a la solución de los problemas financieros de Estados Unidos, el reportero de asuntos económicos de la BBC, Mark Gregory, dice que las opciones para Obama estarán severamente limitadas por la magnitud de la crisis que hereda.
El déficit presupuestario sin precedentes significa que el nuevo presidente no tendrá la liquidez necesaria para invertir en soluciones. También podría socavar el ambicioso plan de seguro de salud que propuso durante la campaña, dice Gregory.
Obama estará buscando poner más dinero en los bolsillos de las personas de bajos y medianos recursos a través de una reforma tributaria que gravaría más a los de muy altos ingresos, pero lo que eso genere no es tan significativo.
De todas maneras, en algunos aspectos clave de la economía las decisiones importantes ya fueron tomadas por el Congreso hace un mes y el nuevo presidente estará encargado de aplicarlas en lugar de ofrecer nuevas ideas.
El mundo estará atento de lo que pueda hacer Barack Obama con la mayor economía del mundo, tan crucial para el resto de los mercados en el mundo.






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